Los dos equipos se volvieron a ver en la final del Súper 4, cuando los dirigidos por el Che García golearon a los fusionados por 96 a 58 en un atípico encuentro. Por último, sólo jugaron uno de los dos que deberían haber disputado en la segunda ronda regular de torneo, ya que se enfrentaron en el Apertura con nueva victoria de Biguá -tercera consecutiva- pero no lo hicieron en el Clausura. En la última del Apertura se destacó nuevamente Leandro, pero el goleador de ese partido fue Woodward. En Sporting jugó el brasileño Labbate y no lo pudo hacer Jackson, una de las figuras fusionadas. En el Clausura no jugaron, dado que Biguá no se presentó porque no cambiaba en nada y no quería arriesgar a sus jugadores a una posible lesión previa al Final Four de la Liga de las Américas.
El martes fue la quinta vez que se vieron y Biguá amplió su ventaja en sus enfrentamientos mano a mano, pero ya mañana Sporting intentará empatar la serie final y acercarse un poco más en el historial de duelos de la temporada. Como se ve, el 2-3 estadounidense de Sporting había sido importantísimo en los partidos anteriores, y nunca había faltado en los duelos con Biguá. Jauri había tenido la experiencia de jugar ante el pato sin Jackson cuando el pivot estaba atendiendo su paternidad en Estados Unidos, y los de la viola habían traído al esforzado y laborioso Thiago Labbate.
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