martes, 6 de octubre de 2009
Estilo Nasa
P>Era sólo esperar. Al Culaca González no lo aguantaron a pesar de ser el forjador del ascenso. Vino Julio César Antúnez con toda su verborragia y ya cuando Nasa sombrereó la definición por arribita del arquero arachán, el brasileño, sin saberlo, estaba escribiendo una página dentro de la historia riquísima del Atenas. Fue la primera victoria de los atenienses en la máxima divisional. Jugando mejor que Cerro Largo y haciendo disfrutar a los cientos de carolinos que gozan y acompañan al elenco azulgrana en la más alta categoría del fútbol profesional, los locales aseguraron el marcador con anotación del olimareño Gonzalo Lemes y hasta estuvieron a punto de marcar un tercer gol. Era sólo esperar. Cerro Largo esta vez no pudo desarrollar su buen juego y se sintió incómodo frente a los carolinos.
CL
Si no Ghana la empata
Luego de ir perdiendo 2 a 0 Uruguay empató el partido ante la selección africana, pero no le alcanzó para quedarse con el primer puesto del grupo y haber quedado segundo le marcó el camino de enfrentarse con Brasil el miércoles en Port Said, sede en la que los norteños jugaron sus tres encuentros de la serie E, que ganaron tras derrotar 3 a 1 a Australia en la última jornada. Hoy comienzan los cuartos de final del Mundial.
Uruguay empezó mejor y, buscando los espacios que Ghana le otorgaba en el comienzo, llegó a inquietar de arranque el arco rival. El equipo de Diego Aguirre desde un principio quiso manejar el juego para ganar el grupo y mantenerse en Ismailia.
A la celeste le costó seguir con la misma intensidad y Ghana comenzó a crecer en juego ganando metros en la cancha. Poco a poco, los africanos comenzaron a ser los protagonistas del juego y, a base de mucho juego físico, llegaron con mucho peligro al arco de Martín Rodríguez.
Los cambios que hizo Aguirre tuvieron buenos momentos, pero también se extrañaron algunas ausencias. Viudez quiso emular las trepadas de Urretaviscaya y por momentos lo logró. Calzada tuvo que salir lesionado antes del cierre del primer tiempo e ingresó Gastón Ramírez. Abel Hernández tuvo oportunidades para marcar -le anularon un gol en el primer tiempo- y algunas otras opciones que no logró concretar. Aguirregaray también tuvo proyección y, por momentos, llegó con peligro al área rival.
Martín Rodríguez contuvo un par de pelotas importantísimas que salvaron en más de una oportunidad la caída del cero en la valla celeste, que hasta el viernes no había recibido ningún gol. Es que con el arranque del segundo tiempo empezó un juego muy dinámico, contundente y vertical de la selección vestida de rojo, que comenzó a pelotear una vez más a Uruguay.
El arranque de la segunda mitad fue todo para Ghana, que a los 9 del complemento llegó al gol. Desde fuera del área Rabiu encontró el primer gol del partido. Después llegaron una y otra vez. Le anularon un gol por (dudoso) offside y a los minutos el equipo africano volvió a anotar, de la mano de Ransford Osei. Fue el momento de mayor desconcierto de Uruguay en el campeonato. No podía parar a los veloces jugadores ghaneses ni lograba mantener la posesión de la pelota.
Con el 2 a 0 abajo Uruguay reaccionó un poco y buscó. Viudez llegó con fuerza arriba y los ingresos de Charquero y Mirabaje le dieron un tinte más ofensivo al equipo. Lodeiro descontó con buen derechazo y, al rato, Ghana se quedó con diez hombres por una cuestionable expulsión al autor del primer gol.
Uruguay siguió buscando y, con el paso de los minutos, también se fue quedando. Pero en la hora Abel Hernández encontró el empate. Ya jugábamos los descuentos cuando Matías Aguirregaray llevó la pelota al área y se la cedió a su ex compañero aurinegro para que marcara el empate y mantuviera el invicto de la selección de Diego Aguirre.
La igualdad demostró la fuerza anímica de Uruguay, que remontó un partido, algo que parecía difícil de lograr y que, si bien no le permitió escalar al primer puesto, dejó una imagen diferente de la derrota. La celeste chocará con Brasil, un duro rival que ganó su grupo. Pero Uruguay también es una potencia en este Mundial y seguramente ese cruce sea uno de los más atractivos de los octavos de final.
El regreso de Jonathan Urretaviscaya y de Diego Rodríguez tendrá a cambio la sanción de Gastón Ramírez, que vio la segunda tarjeta amarilla del torneo cuando faltaban unos minutos para que terminara el partido.
Kike Martínez
La pinta es lo de menos
Con una mezcla de eficiencia y sencillez digna de un oficinista, Defensor Sporting fotocopió dos goles y sacó una victoria de su visita a Rampla. En un partido predominantemente parejo y alejado de los arcos, le sacó litros de jugo a dos pelotas quietas idénticas. Emitió el original a los 33', porque la velocidad del Zorro Suárez forzó una falta que el fauleado se encargó de poner en la cabeza del Teca Gaglianone desde la derecha. La copia salió a los 70', tras otra ejecución del carrilero desde el mismo sector: esta vez, saludó Nacho Risso. Los cambios de arco y de definidor no evitaron el déjà vu que se instaló cuando cayó el tanto que empezó a despejar una incógnita que se entregó antes de lo previsto. En un partido que hasta el momento casi no había tenido riesgos, el segundo gol surtió el doble efecto de cerrar el formulario y desencadenar 20' finales de trámite ajeno a los primeros tres cuartos de partido. Entre las piernas fuertes y el juego de media cancha anteriores, los violetas lograron más destaques defensivos que ofensivos. Sus volantes ganaron más pulseadas de las que perdieron apoyados en la carpeta del Teca y sus defensas asimilaron la línea de tres reinaugurada por Ferrín para cerrarse con solidez. Al final volverían a la de cuatro, porque Suárez bajó cuando entró Ferreira. Por detrás, Silva respondió en la única exigencia recibida mientras el partido fue tal, cuando le tapó el empate a Curcio a comienzos del complemento. Posteriores intervenciones confirmaron su momento aunque en tiempos de victoria casi sellada.
Rampla se movió con buenas intenciones pero padeció la eficacia ajena y la falta de la propia. Del Capellán le buscó la vuelta al partido y mereció algo más que el tardío descuento de Méndez, que llegó cuando Navarro ya había marcado el golazo que plasmó un 3 a 0 demasiado mentiroso. El picapiedra fue al frente hasta cuando se quedó con diez futbolistas, porque la expulsión de Rosa le condicionó la tarde apenas antes del 0-2, pero no impidió que Vitabar, Icart, Méndez y Guevara terminaran jugando juntos.
El equipo se fue aplaudido, pese a que la derrota terminó con el invicto. Tiene pinta de tener con qué hacerle frente al difícil desafío de la permanencia. Defensor también, porque consiguió su tercera victoria consecutiva en un partido pesado. Aunque sigue valiendo más por lo que tiene que por lo que muestra.
Martín Rodríguez
En Franco ascenso
Ni el más optimista hincha auriverde hubiera imaginado el comienzo del campeonato de esta manera. Los dirigidos por Balerio se encuentran entre las primeras posiciones y por momentos jugando muy buen fútbol.
El local fue superior en todo momento y tuvo la paciencia suficiente para llegar al gol en el segundo tiempo.
¡Quién iba a ser sino Maureen Franco! El delantero pasa por un momento muy dulce y aportó su gol de cada fecha para darle al Cerri la tranquilidad y la llave del éxito. Los del norte se pusieron un poco nerviosos y se picó el encuentro. El árbitro tuvo que sacar unas cuantas amarillas y mandar un jugador de cada equipo al vestuario. Ya en el épilogo del partido, cuando los de la banda de cerristones saboreaban el triunfo con un arsenal de canciones, Diego Cardozo liquidó el pleito.
Gran campaña del Cerri en su vuelta a Primera, 3 ganados 1 empatado y 2 perdidos, no tiene tiqui tiqui, pero intenta, lo que le sobra es meta y meta. Al Tacua como siempre le cuesta salir de su feudo, pero tiene jugadores como para mejorar y no sufrir en la lucha por no descender.
Leo Bernini
Sólo sé que soy primero
El hincha danubiano y el espectador imparcial quizá olvidaron cómo fue el primer tiempo. El fútbol escaseó, el equipo se encontró poco y nada, y sólo una vez en todo el período Ifrán, a los 8 minutos, amenazó con el gol. Por ahí para los de Cerro, que tampoco vieron al equipo volar ni nada parecido, el balance de la primera mitad auguraba expectativas para el complemento. Fueron dominadores durante más minutos y generaron mayor peligro que el local.
Qué esperar entonces cuando al minuto del segundo período anotó Danubio, tras un posible offside de Grossmüller, que muchos sospecharon en vivo y que casi todos confirmaron cuando las radios, vía televisión, condenaron el fallo de Orfila. Después se vió que Carlitos estaba habilitado por Leites. El juego hizo un clic y ya nada volvió a ser igual. Un tsunami albiceleste cayó sobre el arco de Conde, que fue rey de la suerte, con sucesivos ataques de Cerro que de milagro no fueron gol: a los 53', tiro libre de Melo en el palo, rebotes varios y Caballero termina tirando afuera; a los 55', Ifrán (!) despejó sobre la línea cuando la pelota se metía y, en seguida, a la salida del córner peinó Leites y salvó Conde, con rápidos reflejos.
Cuando la mar estuvo serena, sereno estuvo Pastorini, que controló la pelota y esperó la entrada fugaz de Grossmüller para que Maravilla, de primera, aumentara a 2 la cuenta danubiana. Cuota grande en el gol tuvo Cerro, que marcó muy mal esa jugada. Distracción que pautó con el fastidio que jugaba Cerro, fruto de aquel primer gol ilícito y los subsiguientes goles errados. Y como para ponerle un moño a la mañana: penal y roja. Conde eligió el palo que no eligió Rolero. Y chau, asunto sellado.
Cerro, disminuido, se multiplicó en rebeldía e insistió con el gol que hiciera el resultado más ajustado a méritos, que llegó cuando faltaban 15 minutos, con el cabezazo de Fabián Trujillo. Pero como si de una burla se tratase, Jorge García, el de Danubio, anotó el cuarto danubiano sólo 7 minutos después, con un cabezazo casi calcado del del cerrense. El vertiginoso segundo tiempo regaló un sexto gol (y de palomita) del juvenil Apólito, que acortó nuevamente la exagerada diferencia. Diferencia que Danubio justificó por contundencia, virtud que hoy día le vale un primer puesto.
Rodrigo Ubilla
Cuando le cuente a los muchachos
El bombazo reventó en el arco cuando faltaban apenas cinco minutos para terminar.
El Japonés Rodríguez -puro talento y calidad mayúscula- apuntó seco y mandó la guinda brillosa a morir en las redes, a tocar las piolas, mientras un sonido de violines y mandolinas se enredaba con el mundo de miradas turbias y caras con interrogantes. Cayó el 2-2 pesado igual que un viaje de pedregullo, de varillas, o de tandas publicitarias en época de elecciones. Todo envuelto en la gritería de los muchachos de River y el desconcierto aurinegro.
Estaban 2-1 con un Peñarol especulando, tratando de hilvanar un contragolpe fino para liquidar todo. Iban 2-1 y el match hacía equilibrio en la cornisa, en la derrota o el empate. En ese delgado alambre de la alegría por no perder o la tristeza de no poder ganar.
Ese error atrás, terminó desnudando las carencias en la zona de compromiso y River no dejó escapar el asunto.
Peñarol tiene problemas defensivos y el Japo capitalizó el empate con un remate infernal.
River salió a la cancha con cinco delanteros que le meten sensación de gol a cualquier ataque cuando combinan.
En los primeros veinte minutos de juego Peñarol se plantó tranquilo, moviendo las piezas, mientras desde la línea de cal, Carrasco metía gestos de mimo y boquilla salada.
A los veintidós, el esférico llegó a la cancha de arriba y el zaguero Alcoba -sudando a mares- conectó con gran cabezazo el 1 a 0 parcial. La guinda cayó limpia en el balero tras pase exquisito de Pacheco.
Pero nada dura. La hinchada mirasol metía murmullo colectivo y un festival de sonrisas cuando Siegler, como un soldado se paró en la trinchera y marcó el penal. Apenas un minuto después, el juez señaló el punto blanco al marcar infracción del lateral Robson sobre Diego Silva.Con pierna zurda llegó el Japonés y pegó un violento taponazo, a media altura, bien junto al caño y se pusieron 1 a 1 en menos de lo que canta un gallo. Después, el partido se hizo de ida y vuelta.
Peñarol quería contragolpear con el filo de los cuchillos de arriba y River, quería elaborar y pegar en la red.
Para el complemento vinieron los cambios: el argentino Córdoba por el Canguro Porta y el Tornado Alonso por el flaco Brian. Ambos equipos querían goles.
Pero el 2-1 parcial lo metió, como siempre, el maestro Pacheco con un golazo de tiro libre. La pelota cayó muerta junto al palo izquierdo del golero.
River empezó a remar, a sumar fútbol, a conectar los circuitos del medio y llegó la igualdad tras una falla defensiva, que el botija Japonés de la calle Lucas Obes resolvió con talento y destreza técnica.
Lindo partido, intenso, con chances, con dos terribles goles y emoción en la piel, hasta que Siegler se plantó como una estaca y la gente miró caer el pesado telón del atardecer con la garganta seca y con más cansancio que nunca.
Marcelo Tasistro
El Negro no sacó punta
Fénix no puede ganar
En una tarde de primavera estupenda para jugar en el Capurro, Fénix le empató a uno de los líderes que tenía este torneo: Liverpool.
Los primeros minutos fueron aburridos para el público y de estudio entre ambas escuadras, hasta que los de la cuchilla se animaron un poco más y a los 18', tras una mano de Fogst , Liverpool tuvo una chance desde el punto penal que marró el delantero Alfaro. Pero los Negros siguieron insistiendo y a los 30' Rodales tiró un centro llovido al área que se le coló en el arco a Javier Irazún, que agarró el esférico dentro del arco según el línea. Los locales, que habían intentado apelando al pelotazo hacia Maidana y Russo, comenzaron a llegar con más claridad al arco en los últimos minutos del primer tiempo y en los primeros 15' del segundo, donde Álvez le cometió penal a Russo que quedaba de cara a el gol. Luego se vinieron las variantes, Liverpool se fue arriba pero no encontró el gol por ningún lado. Es un empate con sabor muy amargo para la visita, ya que empató con uno de los últimos de la tabla siendo líder y para Fénix es un empate con un gusto agridulce, ya que no perdió, pero la victoria todavía no fue saboreada por la institución de Capurro.
RB
Salvados con Balsas
A los 15 minutos Racing ganaba por dos goles. Los conocedores de fútbol de la hinchada de Nacional -seguramente los mismos que reprobaban con gritos a Luis Suárez- silbaban cada aparición de Sebastián Balsas. Y entonces, el delantero centro hizo dos goles, el primero de penal, y Ferro marcó un golazo. Tres puntos clave obtuvo Nacional, que venía de perder el invicto con River en la etapa pasada. Héctor Martínez tuvo un buen arbitraje que matizó con alguna decisión polémica y determinante.
Durante el primer tiempo vimos un duro hostigamiento de gran parte de la parcialidad de Nacional contra su delantero de punta, Sebastián Balsas, ex jugador, justamente, del rival de turno. Al mismo tiempo cobraba temprano destaque en el partido Martín Cauteruccio, jugador de la cantera tricolor cedido a Racing. Una paradoja, realmente. Ciertamente, Balsas no siempre fue titular en el equipo de Verzeri en la pasada temporada y no es un súper crack, pero alguna virtud tiene y eso lo demostró en cuatro minutos, en el gol de penal que él pidió ejecutar al final del primer tiempo y en el tanto al estilo de un "pescador", convertido a los cuatro minutos del segundo tiempo, goles que le dieron a Nacional la paridad en el tanteador.
Cauteruccio, por su parte, encabezó el ataque racinguista de los minutos iniciales del primer tiempo, en el que Nacional asumió el papel secundario de equipo contragolpeador.
Estuvo hábil el hombre más avanzado del equipo del ingeniero para aprovechar una décima de vacilación entre el muy buen golero Muñoz y el argentino Matías Rodríguez, lateral devenido en defensa central en medio del recambio de técnicos tricolores y, entonces, llegó rápida la primera ventaja.
Verzeri tiene un sistema madre de línea de cuatro defensas, dos volantes centrales, tres enlaces y un delantero de punta. Entre los tres enlaces, los que jugaban por afuera en la temporada pasada eran Jonathan Blanes siempre y el tucumano Hernández (ahora en Defensor) casi siempre. El sábado, seguramente por la dificultad que planteaba el equipo favorito del Torneo Apertura, el que más puntos ha ganado en cancha de los 16 competidores, el DT del club de Sayago hizo un toque. Retrasó, o le dio funciones más defensivas al Francés Barrientos, con sus frescos y promisorios 19 años, y al rústico Aguirre pasando a formar dos líneas de cuatro. Quiñones quedaba como único enlace y Cauteruccio como único delantero neto. Y rindió el esquema porque el equipo mantuvo la fisonomía que lo caracteriza, la de sumar más hombres que su rival de turno en la zona donde está la pelota.
Y así logró la diferencia de dos goles.
Ésta se vio aminorada con el tanto convertido en el peor de los momentos, cuando se jugaban descuentos del primer tiempo y ya se iban para vestuarios. Balsas lo pidió -con fe como para romper el murmullo reprobatorio que le caía cada vez que entraba en acción- y lo convirtió a pesar del esfuerzo cercano al éxito de Contreras, que llegó a tocar la pelota.
Antes hubo otro momento de definición en el partido. Los protagonistas fueron Eduardo Acevedo y Raúl Ferro. El DT tricolor acudió al combativo mediocampista canario para servirle de rueda de auxilio a OJ Morales. Y el ex Danubio cumplió.
Matute Morales, protagonista del cambio más grande que ha realizado Acevedo con respecto a las formaciones de Pelusso, al darle permanencia y continuidad en la titularidad, es de esos futbolistas que, aunque lo quieran marcar, es de los difíciles de controlar. Y rinde con sus toques de calidad. Estuvo en varias acciones que tendían a quebrar la defensa racinguista y estuvo en la ejecución del corner que trajo el tanto del empate.
Además, con las entradas del paraguayo Florentín y de Chapita Blanco, Nacional jugó la última media hora con tres delanteros y el enlace de un Ángel del fútbol que hizo un lujo para disfrute de la tribuna popular lateral, la Atilio García, poco antes de dejar pasar en amague una pelota que conectó OJ desviando por poco. Racing hizo movimientos pero dentro del 4-4-2. Las oportunidades aumentaban para Nacional: un tiro libre de Guigou que provocó gran atajada de Contreras, un tiro de Matute apenas desviado fueron claros ejemplos. El otro es el tremendo derechazo del Tito Ferro, un golazo soñado desde más de 30 metros, jugada que definió el partido.
Cabe anotar que en la jugada anterior al tercer gol del local, se produjo una doble falta de Lembo que pudo provocar la expulsión del defensa, primero, y luego el cobro de un penal. Esa jugada empaña en algo un buen arbitraje de Héctor Martínez, más allá de que a este cronista también le quedaron dudas en la sanción del penal a favor de Nacional.
Nacional llega al breve receso con el ánimo en alto, yéndose hoy a Salto para hacer un pequeño trabajo de cinco días de ajuste físico-táctico.
Racing ya quiere que llegue el partido que jugarán como local ante Danubio para superar la pérdida del invicto y de tres puntos vitales registrados en un encuentro que pintó muy bien de entrada y que se les fue de las manos lastimosamente.
Jorge Burgell
Espiga, Corujo y carajo
Central, Wanderers y un empate con final calienteMás que dos equipos, dos estilos se midieron en el Palermo. El conservador Central Español de Trasante y el prolijo Wanderers de Capitano jugaron un partido merecido por el visitante, que igualmente sufrió cerca del final. El trámite volvió más amargo el punto bohemio que el palermitano, aunque las decisiones tomadas por el DT de Central generaron reproches de su hinchada, contestados con invitaciones a pelear sobre el ring imaginario de la avenida Ricaldoni tras el 1 a 1 definitivo.
Los del Prado abrieron una herida que sangró durante el primer tiempo por la zona izquierda rival. Vanderhoegth fue prácticamente un puntero derecho, que se entendió de memoria con Corujo y Peinado. El delantero, que desde la izquierda recibió un abastecimiento similar aunque menos vertiginoso del adelantado Johnatan Pérez y el lateral Argachá, hubiera gritado alguno si Frascarelli no atajara tanto. Wanderers aplicó pacientemente su libreto, aunque pasó a perder luego de uno de los aportes de Coelho, el encargado de frotar la lámpara para sacar un penal rematado por Espiga.
Tras la igualdad de Corujo, llamó la atención el ritmo más bajo del segundo complemento. Le sirvió a Central. Paradójicamente, aunque Bigote López dejó a los bohemios con dos puntas, los dueños de casa estuvieron cerca del arco de Pérez. Trasante se ganó los insultos porque sacó a Coelho y Espiga aunque dejó un equipo rápido y con tres delanteros. El partido terminó con ida y vuelta pero sin concreciones. Los amagues de pelea, también.
MR
sábado, 3 de octubre de 2009
Camino a Ecuador, pensando en Sudáfrica
El martes los celestes entrenarán a puertas cerradas, en doble horario 10 y 16 y el miercoles también lo haran a puertas cerradas y doble horario tambien. Al finalizar los entrenamientos Tabarez realizará conferencias de prensa los 3 dias.
El Jueves a las 16 los celestes se toman el avión para Ecuador.
Los convocados del exterior para los dos partidos de Uruguay son: Juan Castillo y Fernando Muslera. Los defensas Martín Caceres, Mauricio Victorino, Diego Lugano, Andres Scotti, Bruno Silva,Jorge Fucile, Alvaro Pereira y Maximiliano Pereira.
En la mitad de la cancha Alvaro Fernandez,Sebastian Eguren, Walter Gargano, Diego Perez, Cristian Rodriguez y los delanteros Diego Forlán, Sebastián Fernandez, Luis Suarez, Sebastián Abreu y Edison Cavani.
Tabárez mañana luego de culminada la sexta fecha del Apertura dará a conocer la lista de convocados del medio local.
La segunda
Mañana Domingo se disputaran todos los partidos de la segunda fecha del torneo de segunda B amateur.
En el Parque Bossio desde las 14 horas Uruguay Montevideo chocará con Alto Perú y a segunda hora a las 17:00 los locales de Huracán debutarán ante el Colón de Jorge Burgel.
En el Parque Oriental a primera hora Mar de Fondo enfrentará a Basañez que en su vuelta al futbol debutó con victoria, mientras que a segunda hora, a las 17 el benjamín Terremoto tendrá un partido muy dificil ante los galacticos del Cerro, Torque.
En el Parque Ancap en el partido de primera hora se verán las caras Coraceros Polo con Albion, los uniformados son el cuadro mas goleador de la temporada pasada y el Decano el mas goleado.
Gano y me voy
La mayor sopresa se dio en cancha de Cordón, donde Cader dio vuelta el partido en el último cuarto con tremenda actuación del boricua Alex Galindo que terminó con 37 puntos. El equipo del este del país no comenzó bien en el partido y Cordón fue siempre arriba, llegando a sacar hasta 18 puntos de ventaja.
Tanto Timoty Jennings como Ryan Blankson eran las grandes figuras del local terminando siendo los goleadores del equipo de Milton Larralde. El alero hizo 30 puntos y el pivot ex Tabaré culminó el partido con 22 puntos y 12 rebotes.
En el cierre del partido no estuvo Juan Zaballa y eso lo sintió Cordón que se empezó a ver superado por la visita en el cierre de la mano de sus extranjeros. Galindo, Nutter y Griffin fueron las grandes figuras del Defensor Estudiantil Rochense que consiguió su tercer triunfo del partido en cinco partidos disputados.
En la hora y de rodillaEn el último segundo del partido John Huggins assitió solo abajo del aro a Mauricio González que hizo el doble ganador en el partido que Sayago venció por 84 a 82 a Tabaré en el Parque Batlle. El equipo conducido por el Gato Perdomo jugó buenos momentos de básquetbol aprovechando de la falta de centímetros que tuvo Tabaré ayer ante la ausencia de uno de sus extranjeros (el recién llegado Jonathan Williams que no pudo sacarse la ficha médica) y en el segundo tiempo la salida de Pepusa Pérez que se lesionó y no pudo volver a ingresar. Jhonny Rodríguez jugó casi todo el partido con el tabique nasal fracturado -se lesionó ante Defensor- ante la falta de jugadores debajo del tablero.
Sayago encontró en Terrence Shelman el jugador más destacado en el aro rival con 23 puntos, lastimando mucho debajo del aro al igual que Pop Thornton que hizo 15. John Huggins, el tercer yanqui del equipo de Ariel y la vía, terminó con 21 siendo muy importante en el juego.
Con mucho juego interno Sayago se lo llevó al barrio el punto y llegó a la segunda victoria en la Liga, la primera jugando en casa ante Cader y ahora de visita. Tabaré con unas cuantas bajas y sin encontrar la forma de juego volvió a perder, esta vez con 41 puntos de Robert McKiver.
En la cúpula del mal
Olimpia volvió a perder en casa ante Bohemios que tampoco había logrado victorias en el torneo. La marrón salió del fondo de la tabla con una gran victoria de la mano de un buen último cuarto y buenas actuaciones de sus dos extranjeros. Omar Galeano ante su ex equipo también fue figura en Bohemios. Tommie Lidell fue el goleador con 20 puntos. De visita el equipo que dirigen Germán Fernández y Luis Pierri se llevó la primera victoria por 69 a 67.
Con libres de Sebastián Muñoz en el cierre del partido lo terminó ganando el equipo de Pocitos que llegó a sacar tres puntos de ventaja en los últimos segundos. Olimpia tuvo la posibilidad de igualar, pero después de tres tiros seguidos Newsome embocó, pero los jueces marcaron que pisó línea y le dieron doble. Muñoz otra vez fue a la línea y convitió uno de los dos tiros.
Capítulo 6
Esta tarde comienza la sexta fecha del Torneo Apertura de Primera División con la disputa de tres partidos, donde se destaca el enfrentamiento entre Nacional y Racing.A las 16.00 en el Parque Palermo, Central Español será local ante Wandereres. Hinchadas bastante mayores que suelen denostar a sus defensores. En Wanderers, que viene de igualar 0 a 0 con Atenas de San Calors, la tienen hace tiempo con el entrenador rosarino Salvador Capitano, mientras que en Central se ganó un crédito el Loco Trasante después de la victoria en el Tróccoli.
A la misma hora Fénix va con Liverpool en el Parque Capurro. Los albivioletas están en la lona. Esta tarde volverán a dirigir Rosario Martínez, pero ya es de imaginar que Julio Ribas debe de haber hecho correr a sus jugadores cuando bajan las vías de Uruguayana, hacer fortalecimientos espirituales frente al Parque Capurro entre las rocas del Río de la Plata, o cosas por el estilo. Liverpool está de moda y está bien. Está con toda la polenta. Los de Capurro vienen de perder ante Defensor mientras que los negriazules empataron 2 a 2 ante Peñarol.
A las 16.30 Nacional y Racing protagonizarán uno de los encuentros más atractivos de la fecha en el Parque Central. Los tricolores vienen de caer ante River Plate en el Centenario la fecha pasada y van por recuperarse ante un duro rival como lo es el conjunto de Sayago, que igualó 1 a 1 ante Cerrito la pasada jornada.
jueves, 1 de octubre de 2009
Vamos arriba
A los tirones se van completando fechas, ayer se jugó uno de la tercera, el que Biguá le ganó a Aguada por 91-83 y otro de la cuarta, el que Atenas derrotó a Hebraica por 88 a 73.Mañana sigue con el inicio de la sexta etapa, que se habrá de jugar antes que la quinta.
Allá en los albores del fútbol, en uno de los primeros Sudamericanos, los chilenos protestaron luego de recibir un baile fenomenal que Uruguay había jugado con dos africanos, que no eran más que un par de negros cracks uruguayos que la hacían carozo con la, por entonces, reciente celeste.
Anoche en cancha de Welcome me vino a la cabeza eso porque a mí que no me jodan, que esos negrazos de Atenas no son gringos, no son yanquis: esos morochones deben ser de ahí de pleno Palermo, alguno de los dos debe meter lonja en alguna comparsa y el otro, el de ojos claros, creo que era un flaco que jugaba de zaguero en la quinta hasta que después le dio por la tabla del Atenitas. Es que Will Caudle y Elgrace Wilborn te juro que parecen de Atenas de toda la vida, tienen o han metamorfoseado su forma de juego como si supieran cómo se juega con los alas negras y, como además son grandes y tienen virtudes técnicas, destacan y ayudan.
No fue por Caudle y Wilborn que Atenas ganó su cuarto partido consecutivo y se metió entre los líderes absolutos, pero sin dudas que ayudaron mucho en el momento en que los palermitanos se tomaron el buque en el tercer cuarto y decidieron el juego con una excepcional gestión de Daniel Rivero tripleando y conduciendo con el vértigo que lo caracteriza, más la constante y poco ortodoxa participación proactiva del Bicho Silveira, que te entrevera a favor o en contra pero siempre tiene que ver con el rumbo que toma el juego.
Fue en el tercer cuarto, después de un primer tiempo parejo, que los dirigidos por Da Pra tomaron distancia con un parcial de 26-4 que dejó casi sin reacción al elenco macabeo que por momento parece sólo contar con la garantía de puntos y rebotes del enorme Terrel Taylor.
Así, con triples de Rivero, Campora y Silveira y atléticas conversiones de Caudle y Wilborn, los palermitanos tomaron ventajas que estiraron hasta los 17 puntos sobre el final del tercer cuarto (66-49), aunque un doble final de los amarillos les permitió sentarse en el último descanso 66-51.
En la última parte Atenas siguió controlando el juego y lo único que se le descontroló fue Wilborn, que con el juego parado le tiró terrible pelotazo a la cara de Barriola razón por la cual se fue expulsado. Hebraica tentó de las diversas formas pero nunca se pudo poner a tiro y los atenienses festejaron el 88-73 final.
Juega, gana y piensa
El primer cuarto lo ganó Aguada, período de juego donde consiguió la mayor concentración trasladada a la defensa. Lamonte ya comenzaba a lastimar y en Biguá, Emilio ya empezaba a lastimar mucho con tiros del perímetro. El ex alero de Malvín terminó siendo determinante en el partido aportando 30 puntos, siendo el líder del goleo.
Los segundos diez minutos tuvieron un pasaje de gran básquetbol de Biguá, encontrando goles por todos lados. La conducción de Cambón comenzaba a dar grandes resultados, inteligente asistió en varias a oportunidades a sus compañeros y también se encargó de lastimar con sus goles tanto de penetración como de tiros de fuera de la línea de tres. Mucho toque de balón para llegar a goles fáciles ante una defensa aguatera que no lograba contener. El cierre del primer tiempo terminó siendo más favorable para Aguada y por eso achicó diferencias. Biguá se iba al descanso largo nueve puntos arriba.
El Pato Werstein buscó cambiarle la cara a un equipo que dependía mucho de Lamonte, que no buscaba a Justin Leith y no conseguía romper ni defensiva ni ofensivamente a su rival. El arranque del tercer cuarto encontró dos triples consecutivos de Biguá -Emilio y el Sapo- y agrandaba las ventajas, pero Aguada bajó la colita defendió más en primera línea y tuvo un interesante aporte del Colo Laborda viniendo del banco de relevos. Por eso volvió a achicar la distancia.
El juego de Biguá siguió en las manos de Cambón, el dueño del equipo. Piensa, juega y hace jugar a sus compañeros. Imparable para las defensas aguateras repartió un montón de juego. Los gringos de Biguá, que hicieron un buen partido, crecieron mucho y le dieron calidad a la ofensiva en el juego interno. Parmer y Burke se hicieron fuertes y se aliaron a las figuras de Villa Biarritz.
En el cierre, que parecía fácil para el Pato se le complicó un montón por errores propios y algunos fallos arbitrales que llevaron a que Aguada remonte, pero los libres fueron fundamentales. El ingreso de Guille Nathán tuvo sus réditos desde la línea personal y Biguá logró su tercer triunfo de la temporada.