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jueves, 18 de septiembre de 2008

Lo que viernes


La octava fecha de la Liga tendrá muy buenos partidos con una recarga de expectativa en los del viernes, ya que para la televisión jugarán Trouville-Malvín en el remozado estadio de Pocitos, con el ingrediente extra de que para el único líder del campeonato jugará Joaquín Izuibejeres, un hijo de la casa que esta vez jugará como visitante ante su club de toda la vida, que, por otra parte, es presidido por su padre. El mismo día habrá otro partidazo en el Parque Batlle: chocarán dos de los escoltas, Tabaré y Olimpia. El indio, procurando reacomodar el paso tras la poco esperada derrota ante Welcome, lo que le costó la punta, y los de Colón, con el viento en la camiseta tras la victoria ante Bohemios sin Freeman que, lesionado, dejará el equipo olimpista y será sustituido por Greg Dilligard, un pivot de 2,05 y 23 años que después de cuatro temporadas en Illinois State viene del básquetbol sueco. También el viernes habrá otros dos interesantes cotejos: Defensor Sporting-Paysandú (en la cancha de Bohemios) y Hebraica Macabi-Unión Atlética, que se jugará en Cordón. El sábado, el partidazo parece ser el de Ariel y la vía, en donde Sayago recibirá a Bohemios en un partido que puede empezar a despejar la zona de abajo, Welcome soñará con otra sorpresa ante Biguá -en la Liga pasada le ganó en parecida condición- y Cordón enfrentará a Atenas en escenario aún no determinado.
La novena fecha se jugará entre lunes y martes con los partidos Bohemios-Malvín, Atenas-Hebraica y Unión Atlética-Tabaré (el lunes); y Olimpia-Sayago, Biguá-Trouville, Paysandú-Cordón y Defensor Sporting-Welcome (martes).

LIGA 2008
PTS.
MALVÍN 13
TABARÉ 12
OLIMPIA 12
ATENAS 12
HEBRAICA 12
SPORTING 11
SAYAGO 11
TROUVILLE 10
UNIÓN A 10
PAYSANDÚ 9
BOHEMIOS 9
WELCOME 9
BIGUÁ 9
CORDÓN 8

jueves, 11 de septiembre de 2008

Agendate para el viernes (LUB)


BÁSQUETBOL
Liga Uruguaya
6° fecha
21.15 BIGUÁ-TABARÉ. Cancha de Welcome. (TV para abonados).
Sorpresivamente a esta altura de la Liga se enfrentan el primero y el último. Primero va el Indio del Parque Batlle que está haciendo un gran torneo de la mano del yanqui Clarence Matthews, que es tremendo jugador. El Pato de Villa Biarritz, último campeón de la Liga, ganó solo un partido y va por la recuperación ante uno de los punteros.
21.15 DEFENSOR SPORTING-BOHEMIOS. Cancha de Cordón.
Partido interesante. Los violetas ganaron los últimos tres que jugaron luego de un mal arranque. Por su parte, los albimarrones están haciendo una campaña aceptable. Lindo duelo para ver debajo de las tablas entre Chris Jackson -de los violetas- y Albert Burditt –de los de Pocitos
21.15 OLIMPIA-CORDÓN. Cancha de Olimpia.
Los olimpistas están con tres ganados y dos perdidos y van ante uno de los equipos que está último en el campeonato por lo que arrancan como favoritos, más teniendo en cuenta que son locales en la Cúpula de Colón, escenario donde se hacen muy fuertes.
Precios: entrada general $100; damas $80 y socios de los equipos locatarios $50; menores de hasta 12 años gratis.

Retrocede dos casilleros


Ecuador cumplió con su objetivo; Uruguay no supo impedir el empate
Cuatro puntos por el partido en Bogotá más el de Montevideo ante Ecuador no era mal negocio en lo previo. Pero se ha dado al revés de lo pensado y los dos puntos se han perdido nuevamente en casa. Como es una situación que se reitera, juntando lo sucedido ante Chile y Ecuador, el 0 a 0 de anoche suma un factor de preocupación presente y futuro.
Los tres valiosos puntos logrados en la victoria ante Colombia como visitantes seguirán siendo importantes pero en la proyección está claro que siguen faltando los resultados positivos como locales. Sin embargo, es difícil acordar, como han dicho algunos jugadores, que la presión (a favor) del público es un factor en contra de la selección porque en ese caso tendríamos que acudir y rápido a un tratamiento psicológico multitudinario en que estaríamos comprendidos jugadores, técnicos y aficionados en general.
Descubrir por qué en la doble fecha anterior no se dio el 6 en 6 aun siendo locales en los dos partidos ante Venezuela y Perú y por qué el 6 en 6 tampoco se pudo hacer en estas jornadas de setiembre cuando el primer partido ayudaba tanto creo que debe ser una tarea más futbolística que parapsicológica. Habrá que pensar en la calidad de los jugadores (Tabárez, por ejemplo, piensa que no hay condiciones para dos selecciones competitivas, opinión que da para expresar una opinión negativa -que compartimos- sobre la ida al próximo partido en La Paz con un equipo muleto preparado al efecto). Habrá que analizar la eficacia de los planteos utilizados. Habrá que revisar la utilización de jugadores sin la forma futbolística que crea sólo la competición continua (caso Nacho González). Habrá que ahondar en las dudas que nos crean algunos jugadores en cuanto a su capacidad para competir en el alto nivel internacional. Y seguramente existirán más interrogantes. Con un cuerpo técnico actuante de mucha seriedad, lo que no es lo mismo que infalible, será ese mismo cuerpo técnico el encargado de develar, estudiar y resolver éstas y otras cuestiones. Ellos son los primeros interesados, tienen los elementos de análisis en la mano y el mando como para intentar resolver.
También esos elementos estarán en el debate público -¡faltaba más!- pero será deber de los comunicadores no crear o acentuar un clima de histeria para pasar por esa etapa, en definitiva tan simple de resolver, de por qué no nos va todo lo bien que queremos y que creemos que puede irnos en este hermoso y globalizado juego del fútbol. Alejemos el drama: cuando termine la octava etapa -ustedes, lectores, ya pueden saber cómo terminó; quien escribe, aún no- pasaremos raya, veremos dónde estamos ubicados y habrá un plan para seguir adelante. Como casi siempre en estas clasificatorias mundialistas, no estaremos descartados ni con la seguridad de alcanzar el objetivo. Veremos qué preservar y qué modificar sin conformismos pero, más que nada, sin golpes de timón llevados por el nerviosismo excesivo que tantas veces produce el deporte.
S>Lo que sucedió en el Centenario
P>Como hay que contar algo de lo sucedido en el partido y por algún lado hay que empezar, diré que la entrada de Seba Abreu en mitad del segundo período fue con la intención de colocar un jugador más apto para el juego de llegada por alto al área rival que se estaba dando. El remedio intensificó la enfermedad. Lo que había que hacer era cambiar un método errado y no ser condescendientes con él. Y en definitiva valorar a Abreu, quien, como casi todos, rendirá más si el juego rescata sus etapas y su progresión natural y no si se realiza apurado, con las ganas presidiendo el intento de acercamiento al arco rival.
Luego de un primer tiempo anodino con un Uruguay no tan ofensivo como quiso ser y un Ecuador no tan defensivo como ellos mismos nos propagandearon, luego de algunos disparos lejanos sin posibilidades, luego de varios tiros de esquina -jugada clave en la victoria bogotana- mal ejecutados, luego de que Forlán llegara forzado y debiera levantar su pierna para definir mal una jugada que lo había dejado cara a cara con el golero Cevallos, luego de que los visitantes se llevaran mejor con la pelota que los locales pero éstos se arrimaran poco más al arco de enfrente, luego de todo eso, o sea casi nada si de buen fútbol hablamos, llegó el entretiempo, en que suceden cosas que unos pocos conocen y muchos suponemos.
S>Los cambios y la continuidad
P>Entre estos supuestos no había estado la entrada de Maximiliano Pereira por Gargano. El volante sanducero tuvo su trajín de contención más o menos habitual aunque errara en algunos apoyos. Desde el punto de vista individual había otros fracasos, al caso, el insustancial aporte de Bruno Silva o el nulo aporte de Bueno o el intento de Ignacio González por ser el estupendo Nacho de Danubio sin conseguirlo. Como corrección de procedimientos de ataque, no parecía atacar el punto neurálgico.
A los 15' la entrada de Luis Suárez por Nacho apuntó a abrir la cancha por derecha como no se había hecho en la hora anterior. Sucedió que, a esa altura, algunos de los errores más notorios se fueron agravando: los zagueros se salteaban el paso por la zona de volantes y apoyaban largo, siempre largo a los delanteros, cada jugador que tomaba la pelota arrancaba en individual hacia adelante, la pelota corría muy poco de hombre celeste a hombre celeste, cada jugada era apurada más de lo necesario.
Aun a los apurones hubo chances de gol y también, en menor grado, hubo chances de gol en contra, pero ni una cosa ni la contraria se concretó y el cero se prolongó hasta el final.
En ese momento, los ecuatorianos festejaron sin vergüenza y los uruguayos tratábamos de encontrar una explicación.
Jorge Burgell